lunes, 28 de julio de 2014

Tarta mágica de chocolate

Acumulo recetas en la carpeta de pendientes a un ritmo mucho mayor del que consigo hacerlas.
Cada vez que en un blog, en facebook o en una revista veo una receta que me llama la atención la copio y la guardo en el ordenador, la carpeta llegó a contener tantos archivos que no conseguía encontrar lo que quería y el año pasado le tuve que hace subcarpetas por categorías.


jueves, 24 de julio de 2014

Tarta mouse de limón

Cuando yo era pequeña y en algún sitio donde íbamos a comer me decían que parte del pollo me gustaba yo le preguntaba a mi madre y ella contestaba que la pechuga. Con el tiempo aprendí que esa parte que a mi trozo preferido se llamaba pechuga y si me decían que trozo del conejo ( o del cordero ) quería también contestaba que la pechuga.

A mis hijos, que ya son grandecitos, les pasa algo parecido. Cuando hago un postre que no sea la típica tarta de chocolate - por ellos el pastel siempre sería de chocolate- me preguntan antes de pedirse un trozo ¿mamá, a mi me gusta este pastel? y yo, depende del día les contesto de una manera u otra.

Opción A- claro que te gusta, hijo.
Opción B- no te gusta nada, está malísimo, yo de ti ni lo probaría ( que así tocamos a más)

Hoy a la hora del postre cuando saqué la tarta me decanté por la respuesta A, la probaron y evidentemente que se la comieron.

Esta tarta la hice para llevarla a casa de unos amigos que nos habían invitado a cenar y cuando crucé la puerta me decían que no podía haberla hecho yo, que seguro que era comprada. Me pasa muchas veces, algún postre que yo considero muy sencillo o a veces una decoración a la que le encuentro un montón de fallos y luego los no iniciados en la materia cuando la ven opinan que es una maravilla.

Esta es una tarta refrescante y ligera ideal para el verano