jueves, 24 de julio de 2014

Tarta mouse de limón

Cuando yo era pequeña y en algún sitio donde íbamos a comer me decían que parte del pollo me gustaba yo le preguntaba a mi madre y ella contestaba que la pechuga. Con el tiempo aprendí que esa parte que a mi trozo preferido se llamaba pechuga y si me decían que trozo del conejo ( o del cordero ) quería también contestaba que la pechuga.

A mis hijos, que ya son grandecitos, les pasa algo parecido. Cuando hago un postre que no sea la típica tarta de chocolate - por ellos el pastel siempre sería de chocolate- me preguntan antes de pedirse un trozo ¿mamá, a mi me gusta este pastel? y yo, depende del día les contesto de una manera u otra.

Opción A- claro que te gusta, hijo.
Opción B- no te gusta nada, está malísimo, yo de ti ni lo probaría ( que así tocamos a más)

Hoy a la hora del postre cuando saqué la tarta me decanté por la respuesta A, la probaron y evidentemente que se la comieron.

Esta tarta la hice para llevarla a casa de unos amigos que nos habían invitado a cenar y cuando crucé la puerta me decían que no podía haberla hecho yo, que seguro que era comprada. Me pasa muchas veces, algún postre que yo considero muy sencillo o a veces una decoración a la que le encuentro un montón de fallos y luego los no iniciados en la materia cuando la ven opinan que es una maravilla.

Esta es una tarta refrescante y ligera ideal para el verano




Ingredientes:

Para la base: 
una plancha de bizcocho genovés o galletas trituradas mezcladas con queso crema y mantequilla fundida.

Para la crema: 
500 gr de nata para montar
300 gr de queso tipo phildelpia
10 láminas de gelatina neutra
1 limón
100 gr de azúcar
100 ml de agua

Para el adorno:
1 sobre de gelatina de limón
2 rodajas de limón
cáscara de limón confitada


Empezamos preparando la base, hacemos una plancha de bizcocho genovés o trituramos las galletas y las mezclamos con queso y mantequilla fundida. Cubrimos la base del molde- mejor desmontable- que vayamos a usar con una preparación u otra.

Cortamos dos rodajas de un limón que reservamos para la decoración y hacemos zumo con el resto.

Cortamos unas tiritas de piel de otro limón con un pelador de zanahorias y hacemos ralladura con el resto de la cáscara.


Mezclamos el zumo de limón colado con el azúcar y el agua y lo calentamos hasta que hierva, diluimos las hojas de gelatina previamente hidratadas, mezclamos con un batidor, añadimos  la ralladura de limón y dejamos templar.

Mientras montamos la nata con 3 cucharadas de queso. Añadimos el resto del queso al líquido con la gelatina, mezclamos bien y con una espátula o un batidor manual vamos añadiendo la nata montada poco a poco mezclando con movimientos envolventes.

Vertemos sobre la base de bizcocho y dejamos unas 4 horas en la nevera.

Antes de decorarla podemos poner la tarta unos 30 minutos en el congelador para que se quede más consistente.
Ponemos en un cazo durante unos 15 minutos las tiritas de cáscara de limón, un poco de agua y una cucharada de azúcar. Sacamos y reservamos.

Hacemos gelatina de limón poniendo la mitad del agua de la que indiquen las instrucciones, vertemos la gelatina sobre la tarta, decoramos con dos rodajas de limón y con las tiritas de cáscara y volvemos a dejar en la nevera durante 3 o 4 horas antes de servir.


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somnisdexocolata by Estela Martínez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License.

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